INCLUSIÓN FINANCIERA DE MUJERES CRECE EN BOLIVIA: EL NIVEL ALCANZADO SUBE DE 12% A 21% ENTRE 2021 Y 2025
- armandoosoriomaldo
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Credicorp, a través del Banco de Ideas Credicorp, publicó por quinto año consecutivo el subestudio que identifica las brechas de género en inclusión financiera en 8 países de la región.
Si bien la brecha de género en inclusión financiera en la región persiste, esta se viene reduciendo desde la primera medición del estudio en 2021. En Bolivia, la brecha entre géneros es mínima.
El porcentaje de bolivianas en nivel alcanzado de inclusión financiera aumentó de 12% a 21% entre 2021 y 2025.
Credicorp, a través del Banco de Ideas Credicorp, publicó por quinto año consecutivo el subestudio que identifica las brechas de género en inclusión financiera en 8 países de la región.
Si bien la brecha de género en inclusión financiera en la región persiste, esta se viene reduciendo desde la primera medición del estudio en 2021. En Bolivia, la brecha entre géneros es mínima.
El porcentaje de bolivianas en nivel alcanzado de inclusión financiera aumentó de 12% a 21% entre 2021 y 2025.

Esta tendencia se alinea con el avance regional, donde la inclusión financiera ha crecido de manera sostenida entre 2021 y 2025. En este contexto, las herramientas digitales han sido un motor clave: la tenencia de billeteras digitales entre las bolivianas pasó del 15% en 2021 al 44% en 2025, sin brechas de género, y solo entre 2024 y 2025 creció 14 puntos porcentuales. Además, su uso para pagos y compras se ha expandido de forma acelerada, 27% de mujeres las usa con este fin en 2025, frente al 3% en 2022. La digitalización es un factor clave para una inclusión financiera más equitativa en el país.
“Bolivia viene mostrando avances sostenidos en la inclusión financiera de las mujeres, reflejo de un sistema que evoluciona y amplía su alcance. El mayor acceso y uso de herramientas financieras —especialmente las digitales— confirman que estamos avanzando en la dirección correcta y nos motivan a seguir impulsando soluciones que fortalezcan la autonomía económica de las mujeres y generen más oportunidades reales para su desarrollo”, señaló Mariana López, Gerente de Estrategia de Personas del BCP Bolivia.
El Índice de Inclusión Financiera de Credicorp evalúa esta temática a través de indicadores de acceso, uso y calidad percibida del sistema financiero. La investigación, adicionalmente, considera un análisis interseccional para identificar las diferencias que se registran entre las mujeres según variables demográficas, como edad, ocupación y nivel socioeconómico, entre otros.
Entre 2021 y 2025, las mujeres en Bolivia mostraron avances en todas las dimensiones de la inclusión financiera. En la tenencia promedio de productos de crédito, el país no presenta diferencias significativas entre hombres y mujeres (0.44 en mujeres y 0.43 en hombres), a diferencia del promedio regional. Asimismo, la frecuencia de uso de productos financieros se duplicó, ambos géneros pasaron de 3 a 6 usos mensuales en promedio, y en los medios utilizados para pagos y compras no se observan brechas de género, lo que confirma una evolución sostenida y cada vez más equitativa del sistema financiero boliviano.
Resultados regionales
En Latinoamérica, el informe muestra que el 27% de las mujeres adultas (mayores de 18 años) se encuentra en el nivel alcanzado de inclusión financiera, lo que representa casi el doble de la primera medición realizada en 2021, cuando esta proporción fue del 16%. Argentina lidera la región con la mayor participación de mujeres en este nivel (48%), mientras que Colombia registra la menor (17%). En este contexto, Bolivia se sitúa seis puntos porcentuales por debajo del promedio regional.

El análisis del Índice de Inclusión Financiera muestra que, si bien la inclusión financiera de las mujeres continúa avanzando, los avances no se distribuyen de manera uniforme. Los mayores incrementos se concentran en mujeres jóvenes, urbanas y de nivel socioeconómico alto, mientras que los segmentos más vulnerables enfrentan un ritmo de incorporación más lento.
El nivel socioeconómico se consolida como el principal factor de diferenciación: en 2025, el 55% de las mujeres de nivel alto se encuentra en el nivel alcanzado de inclusión financiera, ampliándose la distancia frente a los niveles medio y bajo. Esta tendencia evidencia la oportunidad de fortalecer soluciones que aceleren la inclusión de mujeres con menores recursos.
También se observan señales alentadoras en otros frentes. La brecha entre trabajadoras formales e informales y entre emprendedoras y no emprendedoras se ha reducido, reflejando una mayor democratización del acceso a productos financieros.
En conjunto, los resultados confirman que la inclusión financiera avanza, pero plantean el desafío de profundizar estrategias diferenciadas que permitan que más mujeres —especialmente rurales, de menores ingresos y mayores de 43 años— se integren de manera sostenida al sistema financiero.









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